Apoyo emocional y terapia personalizada
No debemos olvidar que, más allá de su situación penitenciaria o judicial, las personas participantes son personas que, en muchos casos, han atravesado experiencias vitales marcadas por el sufrimiento, la exclusión social, la ruptura de vínculos familiares, el consumo, la violencia, la precariedad o la falta de oportunidades, careciendo frecuentemente de herramientas personales y sociales adecuadas para afrontar su vida de manera saludable y autónoma.
La intervención psicológica y social tiene como objetivo ofrecer un acompañamiento integral e individualizado que permita a la persona identificar y comprender sus dificultades emocionales, personales y sociales, potenciando sus capacidades, recursos y habilidades para afrontar su proceso de reinserción.
A través de este acompañamiento se trabajan aspectos relacionados con la salud mental, la gestión emocional, la autoestima, la resolución de conflictos, las habilidades sociales, la autonomía personal, la toma de decisiones y la adaptación a la vida en libertad, así como el acceso y vinculación a recursos sociales, sanitarios y comunitarios.
La intervención combina atención psicológica, acompañamiento social y seguimiento continuado, adaptándose a las necesidades y circunstancias de cada persona usuaria.
✓ Valor
Este proceso favorece la mejora del bienestar emocional y social de las personas participantes, ayudándoles a afrontar situaciones de estrés, miedo, inseguridad o aislamiento vinculadas al proceso de excarcelación y reintegración social.
Asimismo, contribuye al fortalecimiento de redes de apoyo, la mejora de la convivencia y la adquisición de herramientas personales y sociales que favorecen una vida más autónoma, estable e inclusiva, reduciendo factores de vulnerabilidad y riesgo de reincidencia.

